Lithops (piedras vivas): cuidado, reproducción y crecimiento

Tan extrañas como maravillosas, las plantas suculentas Lithops, suelen llamarse también «piedras vivas» o cactus de piedra, porque en lugar de producir hojas planas convencionales, desarrollan un par de pequeñas hojas gruesas, acolchadas, nudosas con formas, colores y dibujos variados que les da la apariencia de piedras y son sin duda, la parte más llamativa de la planta.

Lithops

Estas pequeñas suculentas son originarias del entorno desértico y caluroso de Sudáfrica, Namibia y Botswana y prosperan en suelos arenosos y compactados, con poca agua y temperaturas muy altas, es por ello que se cree que desarrollaron hojas en forma de piedra como adaptación para sobrevivir en este duro clima con agua y nutrientes limitados.

Son plantas pequeñas, que rara vez superan los 2,5-4 cm. por encima de la superficie del suelo y aparte de sus dos hojas no tienen un verdadero tallo ya que gran parte de la planta es subterránea.

Al estar la mayor parte del cuerpo de la planta bajo tierra, tiene un espacio foliar mínimo para recoger la energía del sol, por ello, la planta ha desarrollado una forma única de mejorar la captación solar mediante «ventanas» en la superficie de la hoja.

Estas zonas transparentes, rellenas de oxalato de calcio, crean una faceta reflectante que aumenta la penetración de la luz.

Su asombroso aspecto tiene el doble atributo de confundir a los animales depredadores hambrientos del camino ya que es un gran camuflaje que les permite pasar desapercibidas, a la vez que les ayuda a conservar la humedad porque sus hojas gruesas y rechonchas, pierden mucha menos agua que las plantas que tienen hojas anchas y planas.

Lithops

Otra de sus increíbles adaptaciones es la larga vida de las cápsulas de las semillas, como la humedad es poco frecuente en su hábitat nativo, las semillas pueden permanecer vivas en el suelo durante meses.

La evolución afecta a su apariencia pero no a sus necesidades, de modo que aunque tenga una forma y un hábito de crecimiento únicos, necesitan reproducirse y crecer como cualquier otra planta y la buena noticia es que es relativamente fácil de cultivar.

¡Vamos a darte algunos consejos para hacerte cargo de una de estas encantadoras plantas!

Cultivar piedras vivas: ¿cuáles son los cuidados básicos?

El cuidado de los lithops es fácil siempre que recordemos de qué tipo de clima es originaria la planta y se imiten lo mejor posible esas condiciones en el cultivo. Sin embargo, no es necesario exponerlas en exceso al sol, bastará con dejarlas bien iluminadas y como mucho en semisombra; por eso son perfectas también como plantas de interior.

En general, podríamos decir que germinan fácilmente si se dan las condiciones idóneas de luz, riego, humedad y temperatura. Tampoco tienen muchos problemas de plagas, aunque ocasionalmente pueden tener escamas, mosquitos de la humedad y varias enfermedades fúngicas.

Aquí tienes información básica bien detallada que te ayudará a conocer sus necesidades, paso a paso y por temas.

La importancia del riego

Agua es vida, y vamos a especificar las necesidades temporada a temporada, pero anota unas reglas básicas imprescindibles:

  • ¡No regar en exceso!
  • Mantenerlas alejadas de la lluvia, porque podrían pudrirse.
  • Seguir las pautas de estacionalidad.

Verano

¡No regar…nunca!

Es en esta estación del año cuando la planta está en estado durmiente y cualquier contacto con el agua puede matarla. Si recordamos aquello de reproducir las condiciones de su hábitat natural, se supone que en esta época del año no hay lluvia, por lo que el agua puede causar que se ablanden hasta pudrirse.

Sólo se puede hacer una rara excepción…si se arrugan muchísimo, en ese caso una pequeña cantidad de agua bastará para que vuelvan a su estado óptimo.

Tampoco sería recomendable regarlas con temperaturas cercanas a los 40º C, mejor si usas abono líquido una vez al mes en verano.

Otoño

Es a principios del otoño cuando reanudan su crecimiento y a menudo se puede ver el nacimiento de las nuevas hojas, que será el primer signo de un nuevo brote que se convertirá más tarde en una flor.

Recordando que nunca se debe regar una suculenta si la tierra está todavía húmeda de la última vez, es ahora el momento de iniciar el proceso de crecimiento dándole un riego completo al principio de esta temporada, empapando completamente la planta y sólo seguir regando según sea necesario.

Invierno

Volvemos a…..¡No regar!

Durante esta temporada, el nuevo par de hojas se nutre del agua de las viejas que se irán marchitando con el tiempo, mientras el nuevo par crecerá constantemente, es el ciclo universal de vida y muerte.

Si riegas, las hojas viejas destinadas a morir, tratarán de beber ese agua desesperadamente, lo que confunde el crecimiento y ciclo natural de la planta…llegando incluso a que ambos pares de hojas, viejas y nuevas mueran.

Así que, deja tus plantas totalmente intactas durante esta temporada y asegúrate además que no estén expuestas a temperaturas inferiores a 12 °C porque recuerda que al estar hechas principalmente de agua no llevan bien las temperaturas frías.

Primavera

¡Vuelve el agua!

Una vez que las hojas viejas se han arrugado hasta convertirse en cáscaras de papel, podrás retirarlas y reanudar el riego, ligeramente, para ayudar al nuevo brote a empezar a crecer, y luego aumentar gradualmente hasta llegar a los riegos completos, según sea necesario.

Si sigues estas pautas de riego, las plantas deberían vivir una vida completa (40-50 años).

Piensa que para algunas variedades de cactus piedra, el riego puede ser necesario sólo 3 o 4 veces al año, mientras para otros puede ser cada dos semanas durante sus temporadas de crecimiento en primavera y otoño.

Otra cosa importante a tener en cuenta como con cualquier otra suculenta, es cómo regamos:

  • Verter agua cerca de la base de la planta hasta que la tierra se empape y el agua empiece a salir por la parte inferior.
  • Regar, si es posible, por la mañana, ya que permite que el agua se evapore durante el día y que se retenga menos humedad perjudicial en las raíces.

Y sobre todo ante la duda, no riegues hasta que veas arrugas visibles en las hojas,  porque más vale rectificar por falta de riego que pasarse y producir daños permanentes en la planta.

Vale…¿y si ya te has pasado?

Si sólo has regado en exceso una o dos veces, no pasa nada, la planta se llenará de agua y «sobresaldrá» eso sí, a partir de ahí, ¡detente!  porque más agua en este punto puede reventar las hojas.

Si has regado en exceso de forma constante tu planta, se hinchará y luego reventará…..¡si esto sucede, no se puede volver atrás!! y es probable que muera.

La tierra

Sustento para enraizar…la base de todo…si vas a plantar, es preferible que la tierra no contenga mucha materia orgánica ni esté fertilizada con mucho nitrógeno, ya que esto puede provocar una explosión de crecimiento blando y flácido que puede hacer que la planta sea propensa a problemas bacterianos.

Lithops

Una buena regla general sería 40% de musgo de turba y 60% de perlita para permitir un drenaje aún más rápido, de todos modos, se desarrollan mejor en un sustrato grueso, poroso y bien drenado porque cualquier suelo que retenga demasiada agua hará que la piel de la planta reviente al expandirse en exceso.

Un buen truco para conseguir un buen drenaje es añadir piedra pómez u otro material grueso en la base.

La luz

Alimento imprescindible…y aunque es una planta de exterior, como hemos dicho, crece bien en el interior, eso sí, necesita recibir luz solar de intensa a muy brillante, ya sea directa o indirecta y hemos de ser conscientes de que en el otro extremo, poco a poco y a la larga un exceso de sombra matará a tu planta.

Puede soportar el sol de lleno, pero hay que tener cuidado no queme las hojas, o sea que si tu planta está a pleno sol, asegúrate de regar cada semana en lugar de cada dos.

Si la planta parece querer «alcanzar» la ventana o la fuente de luz, está claro que pide ¡más luz!

Ese estiramiento hará que las piedras vivas pierdan su aspecto de roca y crezcan más altas, por tanto a menos que ese sea el aspecto que quieras buscar, simplemente busca otro lugar con más luz.

Temperatura 

El rango de temperatura ideal para el cultivo es de 18º C- 25º C, por eso funcionan tan bien como plantas de interior, ya que habitualmente la temperatura media de las habitaciones se encuentra dentro de este rango.

Claramente, no toleran las temperaturas frías, por lo que tendrás que asegurarte de que tu casa tenga calefacción durante las épocas más frías del año, ya que si las temperaturas caen por debajo de los 12º C, hay una alta probabilidad de que la planta no sobreviva.

Lithops

Si la cultivas en el exterior, tendrás que llevarla al interior cuando las temperaturas bajen de 12º C, piensa que en su entorno natural en el sur de África, las temperaturas permanecen cálidas todo el año, por lo que estas plantas no se han adaptado a las condiciones de frío y no toleran las heladas dañando las hojas de forma irreparable, e incluso haciendo que se rompan.

Por el contrario hay que tener en cuenta que como suelen crecer en el desierto, estas plantas pueden tolerar el calor extremo mucho más que el frío y pueden sobrevivir a temperaturas de más de 32º C, aunque en esas condiciones y por resistentes que sean, lo ideal sería protegerlas con algo de sombra por la tarde.

Humedad 

¡Siempre en pequeñas cantidades!

Absorbe la humedad del aire para satisfacer sus necesidades de agua, pero como necesita tan poca, una humedad elevada y constante le causará problemas, ya que le proporcionará demasiada humedad, así que mejor mantenerla fuera de habitaciones con mucha humedad, como cocinas y baños.

Fertilizantes

En general, no necesitan ser fertilizados y se desarrollan perfectamente sin ser alimentados.

Cuando crecen en la naturaleza tienen muy poco acceso a los nutrientes, si es que tienen alguno, por lo que están bien equipados para funcionar sin ellos.

Dicho esto, algunas personas añaden un poco de fertilizante a la tierra de sus cactus piedra justo antes de que florezcan con la ilusión de ayudar a que produzca flores más grandes y mejores. Si es así, añade a la tierra una pequeña cantidad de fertilizante especial para cactus muy diluido antes de la floración.

Al igual que con el riego, hay que ser prudente a la hora de alimentar a las plantitas porque están acostumbradas a sobrevivir con muy pocos cuidados o intervenciones y pueden sufrir la quema de fertilizantes con mucha facilidad.

Termino ya con un buen consejo, sin la seguridad de qué tipo o cantidad de fertilizante debes aplicar a tu planta, lo mejor sería no utilizar ninguno 🙂 porque recuerda que tu planta puede prosperar incluso sin la adición de fertilizante.

¿Plantamos?

Es muy importante antes de empezar,  lavar bien la arena para quitar el limo, pues podría asfixiar a las raíces; para ello la debes lavar en un recipiente hasta que el agua sea transparente.

Una vez preparado el sustrato poroso y compuesto por ejemplo de un 40% de musgo de turba y 60% de perlita, se mete al microondas durante 25 minutos para evitar que salgan algas, después se enfría unas dos horas y se coloca dentro de una bandeja agujereada.

Lithops

Se echa agua, se esparcen las semillas y se cubre la bandeja con una tapadera transparente y agujereada,  revisando cada 2 o 3 días la humedad del sustrato.

Tras una semana de paciencia, comienzan a germinar las primeras lithops, y es necesario saber que pasados unos 4 meses se pueden trasplantar a otras macetas, siempre que estas no sean muy pequeñas, ya que las piedras vivas generan raíces profundas como mecanismo de supervivencia y necesitan su espacio.

¿Cuánto tiempo tardan en crecer?

Cuando ya están las semillas plantadas, si hemos respetado el proceso, tras una semana deberían empezar a germinar las primeras plantitas aunque puede tardar hasta cuatro semanas.

La temporada de floración abarca casi medio año y en pleno verano, entre julio y agosto ya se pueden ver flores, pero algunas variedades pueden retrasarse algo más, así que por lo general podemos afirmar que entre agosto y septiembre es frecuente que las piedras vivas ya hayan florecido.

Lithops

Cuando llega ese momento, es difícil creer que unas plantas tan extrañas puedan producir unas flores tan hermosas. Al ser plantas desérticas, es bastante irónico que se consideren parte de la familia de las «plantas de hielo», porque suena a frío, pero se debe a que las plantas de hielo se caracterizan por producir flores grandes, coloridas y con forma de disco, como cuando los lithops florecen.

¿Cuándo es el mejor momento para trasplantar?

Por lo general, permanecen tan felices en la misma maceta durante varias décadas, por lo que el trasplante es algo poco frecuente.

La razón más común para trasplantar es dividir para propagar o mediante una maceta más grande, dar espacio para que crezcan los diferentes grupos y variedades, así que, si decides trasplantar es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Intenta siempre hacerlo durante una estación de crecimiento, primavera u otoño ¡nunca en verano ni en invierno!
  • Tener mucho cuidado al manipular el sistema radicular, ya que la raíz pivotante es esencial para la supervivencia de la planta, recuerda que es la principal fuente de agua de la planta, por lo que si se daña, morirá.
  • Elegir una maceta que tenga una buena profundidad mínima de 5 ó 6 centímetros para permitir que la raíz pivotante crezca verticalmente y evitar que crezca alrededor de los lados de la maceta.
  • Utilizar una mezcla de tierra para cactus o crear una propia mezcla de tierra arenosa y llenar la maceta hasta dos tercios con esta mezcla, haciendo un agujero en el centro para que pueda bajar el cactus.
  • Introduce suavemente la planta en la tierra, dejando un hueco entre la tierra y las hojas de la planta que puede rellenarse con guijarros que ayudan a recrear su entorno natural.
  • Si consigues varios lithops de diferentes fuentes, hay que vigilar con tratarlos a todos por igual hasta estar seguro de que sus ciclos están sincronizados (o casi), para ello, hay que vigilar cada planta de cerca para asegurarte de que tus cuidados no las perjudica y ten por seguro que después de un par de temporadas, todas deberían estar en sintonía.
  • Recuerda también que por las necesidades de riego tan específicas que hemos visto antes, no se combinan bien con otras plantas, así que para asegurar su subsistencia, siempre deben plantarse solas o con otras de su especie.

¿Te atreves a propagar?

Estas especiales suculentas, se reproducen por semillas o por división.

¡Te contamos cómo!

Para propagar a partir de semillas:

  • Prepara una pequeña maceta llena de mezcla para cactus y humedece la tierra.
  • Coloca una semilla encima y espolvorea una ligera capa de arena.
  • Sitúa la maceta en un lugar luminoso y cálido y mantén la tierra húmeda pero no mojada hasta que aparezca una plántula.
  • Haz una reducción de agua después de la germinación para evitar que el brote se vea abrumado por la humedad.

Para propagar por división:

  • Primero hay que separarlos si tienes varios cactus creciendo juntos, así que sácalos con cuidado de la maceta y retira la mayor cantidad posible de tierra de las raíces, con cuidado de no dañar el sistema radicular. Cada planta depende de su raíz pivotante para sobrevivir. Tendrás que identificar a qué planta pertenece cada raíz pivotante y separarlas en consecuencia.
  • Utiliza una herramienta afilada para dividir las plantas, teniendo cuidado de que cada una de ellas siga unida a su respectiva raíz pivotante para poder subsistir. Las otras raíces más pequeñas son menos importantes, ya que pueden revivir una vez que la planta ha sido trasplantada.
  • Una vez separados, puedes dividirlos y plantarlos en macetas más pequeñas con tierra fresca para cactus.

La ilusión de crear tus propias semillas

Si tienes unos cuantos lithops, ¡puedes obtener tus propias semillas!

Sus flores van del blanco al amarillo pasando por el naranja y es durante el final del verano y el otoño cuando las flores se abren que puedes atreverte a hacer una polinización.

Como son auto estériles, deben ser polinizados para producir semillas.

La semilla se encuentra dentro de una cápsula de fructificación hidrocástica de 4 a 8 cámaras, que sólo se abre cuando se humedece, dejando al descubierto las diminutas semillas.

En la naturaleza, las gotas de lluvia que caen salpican las semillas a una distancia de un centímetro hasta unos cuantos metros de la planta madre y una vez que la cápsula se seca, se cierra de nuevo, protegiendo las semillas que quedan hasta la siguiente lluvia.

Puedes utilizar un pincel o un polinizador de plantas para transferir el polen de una flor a otra. Cuando las flores mueren, dejan vainas que se abren cuando se las moja con agua y luego puedes abrirlas manualmente y recoger las semillas y voilà!

Los lithops son perfectos para quienes se sienten fascinados por la increíble variación y diversidad del mundo vegetal, su extraño e increíble aspecto nos deslumbra al ver estas increíbles plantas por primera vez y con estos sencillos pasos puedes mantenerlos vivos y propagarlos de forma fácil creando divertidas combinaciones tanto en espacios exteriores como interiores.

 

 

3 Comments

  1. Javier SUNOHARA
  2. maria dolores ros gomez
  3. maria dolores ros gomez

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